~Información ^o^~

Post de instalación de Ijiwaru My Master + Parche aquí~

(Nota 1: Hasta ahora están traducidas sólo las rutas de Ryuka, Leon, Eins y la parte común Delta-Evans, así que no se sorprendan si de pronto empieza a salirles todo en japonés D:)
(Nota 2: En este post estará siempre el parche más actualizado, así que NO es necesario que resuba ningún archivo en ningún otro post. Lo digo porque me han llegado muchos mensajes pidiendo que resuba archivos en posts que ya tienen como 2 años -.- )

Antes de hacer alguna pregunta en los comentarios o en la caja de mensajes, revisen este post de preguntas frecuentes, quizá la respuesta que buscan esté allí :3

IMPORTANTE: Todos los juegos que suba estarán en JAPONÉS, NO en español ni en ningún otro idioma (excepto IMM, claro).

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Hola, bienvenid@s a mi blog :'D

En un principio creé este espacio para subir todas las cosas que produzco, esto es, mis escritos y mis dibujos... Y cualquier otra cosa que pudiera salir y tuviera ganas de compartir :'D

Pero resulta que, desde que inicié mi proyecto de traducción del juego otome "Ijiwaru My Master", comenzaron a llegar un montón de personas interesadas en ese tipo de juegos... A esa altura decidí transformar este blog en un espacio dedicado a los juegos otome-- Donde compartiré traducciones, reseñas, opiniones y algunas descargas de esas historias que tanto me fascinan *o*

Siempre he querido hacer algo para que los otome se hagan más conocidos por los hispanoparlantes-- Creo que con esto estoy haciendo mi aporte x3

Espero que les guste esta nueva imagen y contenido del blog, que lo disfruten y me dejen sus comentarios, críticas, sugerencias y demases :D

~Izumi~ ^^=

~Trabajo en progreso x3~


En este espacio voy a ir anotando todos los proyectos en que esté trabajando y el grado de avance que llevo en ellos. SI NO APARECE NADA NUEVO AQUÍ ES PORQUE NO HAY NADA NUEVO. Así ya no tendré que responder una por una a las personas que pregunten cuándo habrá actualizaciones de IMM C:

[19 de Agosto de 2015] Hiatus hasta nuevo aviso ・ω・


- [Under the Moon] Novela visual, introducción (33/184 archivos, 17,93%).

- [Ijiwaru My Master] Novela visual, ruta de Delta (40/69 archivos, 57,97%).

- [Amnesia] Anime, Capítulo 11 (10% aprox)

- [Kuro to kin no akanai kagi] Serie de OVAs, Episodio 2 (0%, ni siquiera he visto el OVA todavía -w-)

- [Diamond Heart] Mi propia novela visual, resumen bien general de cada ruta.
(Introducción: 40% aprox; Dimitri: 10% aprox; Ethan: 20% aprox; Moebius: 35% aprox; Drei: 55% aprox; 13 de 16 finales *o*)

- [Heart no Kuni no Alice] Novela visual, reseña de la ruta de residencia de Ace (1% aprox :'D)

- [Real Rode] Novela visual, reseña de la ruta de Lukia (0% TwT)


jueves, 26 de marzo de 2009

[Yoru no Taiyou] Capítulo 02

Capítulo 2: "Amai Kumo ~ Kizu ~ Nakushita Suzu"
(Nubes Dulces ~ Heridas ~ Cascabel Perdido)


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- ¡Katsuya-kun! ¿Dónde te metiste? Qué considerado de su parte… Dejarme solo cuando le pedí que me esperara… Y yo que siempre he sido amable con él… - refunfuñó Kotaro en el portal de la escuela, buscando entre los alumnos que van saliendo - ¡Ah, allá está! Pero qué cosa, jeje…

Sí, allí estaba su amigo… conversando con una chica preciosa. Era casi tan alta como él, llevaba el cabello rubio muy corto y peinado casualmente, tenía unos ojos marrón que escudriñaban con suspicacia los de su interlocutor, y por su actitud daba la impresión de que era la “novia celosa” de Katsuya.

- Así que tenía novia y no me había contado… Bueno, en realidad nunca habla de su vida; Ni siquiera le he podido sacar por qué diablos miraba tanto a nee-chan ni qué…
- ¡Holaaaa!

Una voz enérgica interrumpió el monólogo de Kotaro. Era la chica rubia que se juntaba con su hermana.

- …Hola… •_•
- Soy Kitano Kasumi… ¿te acuerdas de mí? ^.^
- Eh… Eres amiga de Rie-chan, ¿no?
- Sí, pero no me refiero a eso… Quiero decir… si te acuerdas de mí de antes…
- ¿De antes?

Kotaro no terminaba de entender de qué estaba hablando la muchacha.

- Sí… Estoy segura de que te he visto en algún lugar… - dijo Kasumi, inclinándose hacia adelante con la maleta tras la espalda para examinar al chico más de cerca, con lo que éste retrocedió un paso.
- No… Seguro me estás confundiendo con otra persona, jeje… ^^;;; Mira, allá vienen tus amigas…

Bueno, en realidad sí venían sus amigas… Pero cuando Kasumi volteó, él también aprovechó de hacerlo. Katsuya aún estaba allí, de pie en la esquina con la vista en la acera. Por la expresión en su rostro, parecía que intentaba decidir algo. Su “supuesta novia” ya se había marchado. Kotaro fue rápidamente hasta allá.

- ¿Por qué te fuiste sin mí?
- … …
- ¡Dijiste que me ibas a acompañar a buscar trabajo!
- Nunca dije eso.
- ¿Ustedes también quieren trabajar?

Katsuya ya hacía ademán de retirarse cuando las cuatro chicas se acercaron. Obviamente, entre las cuatro también estaba ella… Rie. Cada vez que se encontraba con ella se quedaba mirando fijamente sus ojos verdes, hasta que la conexión se hacía demasiado pesada para que ella la sostuviera y se le caía la vista al suelo, sin que pudiera volverla a levantar. Sin embargo, en esta ocasión, en lugar de bajar la mirada ella le sonrió tímidamente con las mejillas rosadas por entre las figuras de sus amigas. Esto sinceramente lo desconcertó un poco. Ya se había acostumbrado a que la chica le tuviera… algo así como miedo. O desconfianza. Quién sabe.

“Deja de pensar estupideces… Meh, como sea. Se han hecho amigas muy rápido… Apenas ha pasado una semana y ya andan juntas para todos lados. Bueno, tal vez eso no es raro, pero desde el primer día que es así. Estoy segurísimo de que es ella la cuarta ninfa que esperábamos… Tengo que contárselo a Kawase-san, pero algo me dice que estaría cometiendo un grave error si lo hiciera… ¿Será por ese poder tan fuerte y especial que percibo en ella cuando la miro a los ojos…? Con las otras tres no se siente nada parecido… ¡Pero qué digo! ¡Por eso es precisamente que hemos estado preparándonos! Aparte de eso… seguro Emiko está contándoselo en este mismo instante… ¿Por qué será que a ella no se le puede ocultar nada? … … Un momento… ¿¡Cómo demonios llegué aquí!?”

Claro… Absorto en sus pensamientos, había seguido al grupo sin darse cuenta y se encontraban ya bien lejos de la escuela, al frente de un local de videojuegos. Se habían detenido allí, y seguían conversando.

- Yo puedo hacer cualquier tipo de trabajo, sé hacer de todo – se jactaba Kotaro. Su hermana sólo se reía.
- ¿Ah, sí? Entonces podrías trabajar con nosotras en el café… - sugirió Kasumi, con una risita – Ahora mismo vamos a pedir un puesto para Rie-chan…
- Am… ¿Se te olvida que sólo necesitan meseras? ¿Y que para eso sólo aceptan chicas? – le recordó Midori.
- Sí, lo sé… ¿Pero no crees que se vería muy guapo con el uniforme? xD

Junto con esa frase, la chica rubia soltó una carcajada en extremo contagiosa… Bueno, no lo suficiente para hacer reír a Katsuya, de todas formas…

- Ja, ja, qué gracioso ¬¬ En todo caso, ya sé dónde voy a trabajar…
- ¿En serio? ¿Dónde?
- Aquí mismo – respondió Kotaro, apuntando a un letrero que estaba pegado en un cristal del local que tenían detrás – Ahí pone que necesitan dos personas.
- Creo que hubo un problema con los chicos anteriores, y… están necesitando personal. Lo sé porque suelo venir aquí a veces… cuando no hay demasiado trabajo - contó Yura.
- ¡Ah, qué bien! Entonces serás mi clienta ^^ OK, nos vemos luego, chicas… ¡Vamos, Katsuya-kun!

Inmediatamente, agarró a su compañero de la manga de la chaqueta y lo arrastró hacia el interior de la tienda.

- ¿¡Qué!? ¡No, yo no voy! ¡Suéltame, qué te…!

Las chicas se quedaron mirando en silencio hacia el local unos instantes, hasta que Kasumi comenzó a reírse, y con ella todas las demás.

- Cielos… ¿Cómo hará para que Hirakawa-kun le siga el juego? – se preguntó Midori.
- La primera cosa impresionante es que haya venido con nosotros hasta aquí… Tu hermano debe ser alguien muy especial, ¿no, Rie-chan? – comentó Yura.
- Sí… ^^ Él siempre ha sido así, muy alegre, sociable, y amable con todo el mundo… Sinceramente, a veces lo envidio…

Mientras decía esas palabras, la chica iba bajando poco a poco la vista.

- No te pongas así, Rie-chan… - empezó Midori, pero no alcanzó a seguir, ya que fue interrumpida por Kasumi.
- Sabemos que no eres así de efusiva como tu hermano, y que eres tímida y un poco extraña, pero… por lo menos no eres una antipática como ese Hirakawa. ^^
- Kasumi-chan… ¬¬
- ¿Qué? ¡Sólo trato de animarla!
- Jeje, está bien… ^^ - sonrió Rie – Voy a estar bien. Después de todo, Kira-Kira dijo que este iba a ser el mejor año de mi vida… Y se supone que él puede leer las estrellas… ^^
- ¿Ah, sí? Nori-Nori puede adivinar cuando las personas mienten o dicen la verdad. Y creo que es cierto, porque…

Ya habían empezado a andar hacia el café nuevamente, conversando sobre las habilidades de sus pequeños, cuando una voz masculina bastante grave, y desconocida para Rie, las detuvo.

- ¡Hey, Yura! ¿Te vas sin saludarme?

Un chico muy alto, de cabello gris tomado en una cola baja y ojos anaranjados, se encontraba mirando a Yura con una gran sonrisa. Tenía la respiración agitada, como si recién hubiera estado haciendo ejercicio.

- Perdón, no te había visto – se disculpó ella, sin darle en realidad la menor importancia - ¿Y tú no deberías estar estudiando? ¬¬
- Eh… No, hoy no ^^u – respondió él, y cambió de tema inmediatamente al fijarse en las acompañantes de Yura - ¡Ah, tienes una amiga nueva! No me la habías presentado…
- Nos conocimos hace apenas una semana… ¿Y además por qué tendría que presentarte a todas mis amigas?
- Mucho gusto, soy Asamiya Minoru – se presentó el chico, acercándose bastante a Rie y observándola de arriba a abajo – ¿Y tú cómo te llamas?
- … Soy Miyahara Rie, mucho gusto… - contestó ella, haciendo una reverencia rápida luego de unos segundos de desconcierto.
- Rie-chan, ¿eh? – repitió el chico con una gran sonrisa – Yo soy amigo de Yura desde hace… 5 años más o menos… Cuando ella…
- Sí, sí, a nadie le interesa, ahora tenemos prisa ¬¬ - interrumpió Yura, empujando a Minoru hacia un lado para quitarlo del camino.
- ¿En serio? ¿Adónde van?
- Al café, a pedir un puesto para Rie-chan ^^ - le respondió Midori.
- OK, las acompaño. ^.^
- No, no, tú debes tener mucho trabajo que hacer, ¿verdad? ¬¬ - La pregunta que hizo Yura más bien parecía una amenaza.
- Ya te dije que hoy no, jeje…
- Y yo dije que no hace falta que nos acompañes, gracias. ¬¬
- Bueno, vamos chicas xD – dijo entonces Minoru, haciendo caso omiso a Yura, y rodeando con sus brazos los hombros de Kasumi y Midori, las cuales intercambiaron risitas y miradas de complicidad…

Por su parte, Rie no entendía nada y simplemente los siguió.

"Yura-chan se ve muy molesta... ¿Quién será ese chico? ¿Será su novio? No, no lo creo. ¿Debería preguntar? ...Dijo que se conocieron hace cinco años... Supongo que también conoce de hace tiempo a Kasumi y Midori-chan. Si no, no creo que las tratara así, con tanta confianza… •_• A propósito… Midori-chan dijo que había llegado hace tres años aquí… Y me parece que Kasumi-chan ha vivido toda su vida en esta ciudad. Ellas ya llevan tiempo aquí… Me pregunto cuánto tiempo estaré yo aquí… Espero que no vuelva a suceder nada… Y si sucede, no voy a moverme de aquí, no lo haré. No puedo huir siempre de los problemas, tengo que aprender a ser fuerte…"

- ¿Rie-chan?
- ¿Sí?
- …Que ya llegamos… n_ñ

En efecto, ya estaban dentro del café. Era un lugar sencillo, pero decorado muy acogedor; todo en tonos claros, con mesas y sillas de metal pintadas de blanco. Todos los manteles y servilletas tenían bordado el nombre del café, "Amai Kumo" (n/a: Nubes Dulces. Suena mejor en japonés... Para la traducción al español yo le pondría "Nubes de azúcar" xD). Detrás del mostrador estaba un chico de cabello negro que las saludó con un distraido "buenas tardes", mientras revisaba unos papeles y anotaba números en otros. Rie se quedó todo el tiempo aparte, dando vuelta pensamientos en su cabeza, mientras Kasumi y las demás le explicaban al chico su situación. Minoru también se había acercado y jugueteaba con el cabello de Yura, la cual no le prestaba la más mínima atención.

- ¡No hay problema! – oyó que decía el joven – Justamente Takeshi y yo estábamos pensando seriamente en poner un anuncio para buscar chicas nuevas…
- ¿¡Insinúas que no trabajamos bien!? – lo acusó Yura.
- No, no… Es porque tenemos planeado expandir el local – se defendió éste. Entonces se percató de la presencia de Rie - ¡Pero qué haces por allá tan lejos! ¡Ven, acércate! Tú eres Miyahara Rie, ¿verdad? – Ella asintió con un movimiento de cabeza – Yo soy Sakuma Ryou… Bueno, estas chicas me llaman simplemente Ryou… -_-
- …Hajimemashite (n/a: encantada) – saludó ella, con una leve inclinación.
- Es poco tímida, ¿ne?... – comentó, dirigiéndose a las demás chicas; sin embargo, ninguna alcanzó a contestar, ya que de inmediato lanzó la siguiente pregunta a Rie: - ¿Sabes patinar?
- … ¿Por qué pregunta eso?... •_•
- ¡Porque aquí todas atendemos en patines!

Una muchacha de unos catorce años había salido por una de las puertas laterales. Tenía el cabello morado tomado en una cola alta con un lazo fucsia, y vestía un uniforme de mesera muy bonito, color rosa con decorados fucsia y un delantal blanco con volantes (n/a: Liiiindo *w*). Y, como acababa de decir, iba patinando entre las mesas. Unos segundos después, salió tras ella un joven altísimo con el mismo color de pelo de la chica de los patines.

- Y si no sabes patinar, no puedes trabajar aquíii… - continuó la niña, dando una vuelta por todo el lugar y luego deteniéndose junto al mostrador.
- Su nombre es Miyako – le dijo a Rie el chico alto que acababa de llegar – Discúlpala, por favor… No hay problema en que no sepas patinar… ^^u
- ¿Cómo que no hay problema? – replicó el chico del mostrador.
- Sí, ¿cómo que no hay problema? – repitió Miyako.
- Claro que no hay problema ^^u Te daremos una semana para que aprendas, ¿vale?

Entonces el joven le dirigió a Rie una sonrisa cálida.

- …Vale… …Um… Cuál… ¿Cuál es su nombre?...
- Ah, sumimasen… (n/a: disculpa) Soy Sakuma Takeshi. ^^
- Hajimemashite… ^^
- Somos todos hermanos, por si no te habías dado cuenta aún… - le dijo Miyako a Rie al pasar patinando por su lado.
- Miyako, no seas antipática con la chica… ¬¬ - la regañó Ryou.
- ¿Qué te sucede hoy, Miyako-chan? – le preguntó Minoru, tomándola por el brazo cuando pasó junto a él.
- Mm… Es que extraño mucho a alguien… y eso me pone mal – confesó ella, con una risita.

Luego se soltó del brazo de Minoru y siguió dando vueltas por la habitación.

- Aaah… Así que Miyako-chan tiene novio, jiji… - rió Kasumi.
- Pues sí, no como OTRAS que yo conozco… xD
- ¿¡A quién te refieres!? – Yura tomó de inmediato una posición defensiva.
- A las tres… Que yo sepa, ninguna tiene novio aún… ¬u¬
- Pues no, creo que no tengo tiempo para esas cosas… ^^;;; - replicó Midori, poniéndose un tanto roja.
- Y a mí esas cosas no me interesan. Los chicos son todos unos infieles – sentenció Yura, por su parte.
- Yo jamás he sido infiel – rebatió Minoru. Luego de eso se acercó más a Yura.
- Sí, claro… Y aléjate de mí ¬¬
- ¡Yo sí quiero tener noviooo! – exclamó Kasumi de repente. Luego agregó, con cara de afligida: - ¿Por qué nadie se fija en míii…? T_T
- Eso mismo me pregunto yo – dijo Ryou, examinando a Kasumi desde el mostrador – Eres la chica más encantadora del mundo. ^^
- ¿¿En serio lo crees?? *___*

Kasumi se aproximó más a él cargándose sobre el mostrador, con los ojos brillantes.

- S-Sí… ^^;;;
- Claro que nadie se va a fijar en ti, con los modales que tienes… - comentó Miyako, elevando la voz.
- ¿¡QUÉ DIJISTE!?
- Lo que oíste.
- Ahí van de nuevo…
- ¿Qué acaso no pueden estar un día sin pelearse?
- Miyahara-san…

Takeshi, el chico alto que llegó último, estaba en una esquina más apartada, y le hizo a Rie una seña para que se acercara. Ella así lo hizo, y entonces pudo observarlo mejor. Tenía unos lindos ojos verdes, de un color parecido a los suyos. La miraban con serenidad, y, de alguna manera, le hacían sentir en confianza.

- Ya viste el uniforme, ¿ne? Es el que lleva puesto Miyako-chan. ^^
- Sí, lo he visto. Es muy bonito. ^^
- Jeje… ¿Y tienes patines?
- …Umi-chan… Mi hermana, tiene unos… Supongo que me quedarán…
- Qué bien, entonces puedes practicar con ellos mientras. Vas a necesitar unos como esos para trabajar… Creo que yo mismo me encargaré de comprarlos… También necesito saber tus medidas para hacer tu traje… - fue enumerando Takeshi, pensativo.
- … ¿En serio hará todo eso por mí?...
- ¡Claro que sí! – le respondió él, con una sonrisa tan encantadora que hizo a Rie sonrojar – Después de todo, los uniformes tienen que quedar iguales entre sí…
- Pero…
- Nada de peros. ^^
- … …
- …Ya es hora de abrir… Supongo que vas a quedarte a ver cómo trabajamos, ¿ne? – ella asintió rápidamente – Entonces acompáñame a la cocina, que te voy a enseñar algunas cosas… ¡Chicas, ya dejen de pelear, es hora de ponerse trabajar!
- ¡Haaaaaai! (n/a: Síiiiiiii)

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Más tarde, cuando ya casi oscurecía, Rie partió a su campo de flores con la intención de practicar su patinaje, luego de pasar por su casa y pedir prestados los patines de Umi. Una agradable brisa corría entre los árboles, haciéndolos susurrar suavemente, y el ambiente estaba bastante cálido. Perfecto.

Desde pequeña, Rie ha podido caminar sobre el agua; claro que nunca se lo dijo a nadie, ni lo hacía delante de otros. Era su secreto. Ahora sabía que podía controlar el agua, y que no era la única capaz de hacer cosas semejantes. Eso significaba que no estaba tan sola, y se sentía feliz por ello. La chica se acercó al lago y se colocó los patines. Tocó el agua con la punta de sus dedos y ésta se quedó totalmente lisa y quieta, sin ninguna perturbación. Era como si hubiese congelado el lago, aunque seguía igual de líquido. Sí, era el lugar perfecto para practicar.

Al principio le costó acostumbrarse al deslizar de las ruedas, pero pronto encontró la técnica; aunque eso era sólo andando lento. Cuando aumentaba la velocidad no tardaba mucho en caerse, aunque tampoco demoraba nada en levantarse nuevamente.

"En estos momentos es una suerte ser una hechicera… Bueno, supongo que eso es lo que soy… Lo que importa es que es una suerte que pueda controlar el agua, así tengo mi propia pista de patinaje, apartada y solitaria, para que nadie me vea caer… Y lo mejor es que no me mojo para nada, ya puedo hacer que se quede tan quieta que pisar el lago se siente parecido al suelo… Bueno, aún se siente un poco inestable… Supongo que así se debe sentir caminar en las nubes… ^^"

De pronto, un movimiento de hojas la sacó de sus pensamientos. Miró hacia todos lados, forzando un poco la vista, ya que casi era de noche, pero no vio nada. Luego de unos instantes siguió patinando. Sin embargo, otro ruido mucho más fuerte, como de algo cayendo sobre el pasto, la asustó y la hizo detenerse tan repentinamente que tropezó y se deslizó un momento sentada sobre el agua. Al levantar la vista, divisó a Hirakawa tirado boca abajo sobre la hierba. Ella se quedó quieta, observando por unos momentos. Mas cuando lo vio intentar levantarse y caer a los pocos segundos, se precipitó hasta él muy alarmada. Él, al verla acercarse, trató de apartarse inmediatamente, pero un repentino dolor se lo impidió y se llevó la mano derecha al pecho. Ahora que Rie estaba más cerca, pudo notar que tenía múltiples heridas, y llevaba toda la ropa manchada de sangre.

- Aléjate de mí – le ordenó él, con la voz un poco quebrada.
- No te muevas… Te vas a…
- ¡Dije que te alejes de mí! – le gritó.
- Pero no puedo dejarte así…

Ella lo miró con ojos suplicantes. De verdad le preocupaba verlo así. Y no se había intimidado con la forma en que la trató. Eso a Katsuya le sorprendió muchísimo. Ella siempre se mostraba tímida, al más mínimo mal trato o burla se echaba hacia atrás con una expresión entre temor y tristeza. Ésta era la primera vez que se atrevía a dirigirle la palabra y ni siquiera se inmutó ante el grito que le lanzó. Todo eso le causó una sensación muy extraña que lo dejó desconcertado. No recordaba a nadie que lo hubiera mirado así antes…

- Déjame en paz – gruñó él, desviando la vista.
- Um… Creo que… Creo que puedo ayudarte…
- … ¿Y qué pretendes hacer?
- Yo… sé hacer magia curativa…
- No voy a dejar que me toques.
- …No tengo que tocarte…
- Si pretendes curarme vas a tener que hacerlo. No da la impresión de que seas una muy buena hechicera como para no tener que tocarme - le dijo con tono escéptico - Con ese cáracter débil que tienes, lo dudo mucho.
- Sólo… Sólo déjame intentarlo… Onegai… (n/a: por favor) – rogó ella con la vista en el suelo.
- … Está bien… - aceptó él luego de unos instantes, todavía un tanto reacio – Pero ni te atrevas a ponerme un dedo encima.

Ella asintió con una sonrisa suave. Al acercar sus manos a una de las heridas, comenzaron a brillar de un celeste tenue y ésta se fue cerrando poco a poco. Hizo lo mismo con cada una, y al cabo de unos minutos ya estaba completamente curado. Entonces Katsuya se examinó con la vista primero y luego flexionó un poco los brazos para comprobar si estaba bien. No sintió ningún dolor.

- Nada… Ni yo puedo lograr eso… ¿Cómo lo hiciste? – le preguntó extrañado.
- No lo sé… Desde que descubrí que podía hacerlo, cuando era pequeña, he practicado mucho. No creí que fuera gran cosa…

Rie se sentó a su lado. Katsuya no dijo nada, pero se quedó mirando al cielo oscuro con una expresión reflexiva.

- Um… … ¿Puedo preguntarte algo? – empezó ella con voz queda.
- Pregunta. Pero yo decido si contesto o no.
- … ¿Cómo te hiciste esas heridas? – inquirió ella con sincera preocupación. Él se quedó en silencio unos instantes.
- Me peleé con alguien.
- ¿Con otro hechicero? Esas heridas no se veían normales…
- Sí… ¿Cómo sabes que yo soy un hechicero?
- Bueno, cuando te vi por primera vez te desapareciste de repente… Además, las chicas me lo confirmaron.
- ¿Las otras ninfas?
- ¿Cómo? • •
- Eh… Nada, no importa – él cambió inmediatamente de tema luego de ese lapsus – Dime, ¿qué estabas haciendo aquí? Se suponía que éste era MI lugar secreto.
- … Desde niña que vengo aquí… Yo planté las primeras flores de este campo… Ahora estaba practicando patinaje… Sobre el agua. Yo puedo hacer que el agua se quede quieta y caminar sobre ella como si fuera suelo – aclaró ella, al ver que Katsuya la miraba con cara de interrogación.
- Ya veo… Entonces no voy a poder venir más aquí, qué fastidio…
- Si te molesta, yo puedo dejar de venir.
- ¿Pero qué dices? – él sí que encontró raro ese ofrecimiento - ¿No acabas de contarme que tú misma plantaste las primeras flores? Es como si este lugar fuera tuyo.
- Mm… Es algo así… Pero tú estás acostumbrado a venir, y yo no venía hace muchos años. Puedo dejar de hacerlo.
- Nada de eso – le dijo él con tono cortante – No voy a quitarle a nadie un lugar que es suyo.

Katsuya volvió a fijar la vista en el cielo estrellado.

"No voy a quitarle a nadie un lugar que es suyo. Debe ser maravilloso sentirse así. Tener un lugar al que uno pertenece, del que uno se siente parte… Éste ha sido mi escondite del mundo por mucho tiempo, pero en realidad no es mío. Pertenece a esta chica. Me pregunto dónde estará… mi lugar."

- Hirakawa-kun…

Él volteó. Rie otra vez lo miraba con los ojos llenos de tristeza. ¿Por qué?

- Este lugar no es mío. A decir verdad, no sé dónde está mi lugar. Ni siquiera sé dónde buscar…
- … ¿Y eso qué tiene que ver conmigo…?
- Es que parece que… tú tampoco sabes dónde buscar… ¿ne?

Seguía con los ojos tristes, pero ahora tenía dibujada una leve sonrisa en los labios. ¿Por qué diablos lo miraba así? ¿Por qué esa expresión tan extraña, tan… dulce? ¿Por qué parecía que le importaba tanto lo que a él le pasaba? Eso lo hacía sentir… vulnerable, por decirlo así. Débil. No podía ser. De pronto le dieron ganas de empujarla lejos y desaparecer, pero no pudo moverse ni un ápice. Era un sentimiento desesperante…

- ¡Rie-chan, Rie-chan! – una vocecita chillona los sobresaltó a los dos.
- ¡Kira-Kira! – la chica se apresuró a esconderlo, pero éste evitó hábilmente sus manos - ¿Qué haces aquí? •_•
- Tú me dijiste que te avisara cuando fueran las 9:30, ¿ne? •_•
- S-Síii… Pero…

Rie miró a Katsuya, el cual observaba a la criaturita con una expresión inescrutable. Sólo entonces Kira-Kira se dio cuenta de que tenían compañía.

- Ah, ya veo… Yo pensé que estarías sola… Gomen ne… u.u (n/a: lo siento)
- Bueno, ya no hay nada que hacer… Ya te vio… n_ñ
- Entonces así es como lucen… - susurró Katsuya muy bajo, aunque de todas formas Rie lo escuchó.
- Tú… ¿ya sabías que…? – empezó ella.
- Ten mucho cuidado – la interrumpió él, poniéndose de pie.
- ¿Por qué dices eso…?
- No preguntes, sólo hazlo.

En cuanto terminó de pronunciar la frase desapareció, dejando a Rie muy confundida.

"¿Por qué habrá dicho eso? ¿Y por qué… sabía que existía Kira-Kira? Dijo "así es como lucen"… Significa que sabía de su existencia pero nunca lo había visto, supongo. ¿Y cómo sabía? Yo llegué hace sólo una semana… Tal vez vio a alguna de las chicas hablando con su pequeño y sospechó algo… Bueno, él es hechicero. Quizá sepa qué son estas criaturitas. Sí, me gustaría saberlo… Ni nosotras ni los mismos pequeños saben qué es lo que son…"

- ¡Tierra llamando a Rie-chan!
- Ah, gomen ne… ^^u
- ¡Tú siempre volando, Rie-chan! ¿Qué te pasa? • •
- …Nada, nada… Ya es tarde, volvamos a casa, ¿sí? ^^
- ¡Síiiii! ^o^

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- Dos exámenes para mañana, maravilloso panorama… -_-
- Sí… Vamos todas a tu casa para estudiar un poco más, ¿vale, Midori-chan? ^^
- Vale… n_ñ;;;

Unos días más tarde, las chicas iban pasando frente al mismo parque en que Rie conoció a la pequeña Hanako, luego de un pesado día de clases. El clima ya estaba bastante más cálido, y en el cielo brillaba el sol.

- ¿Por qué no olvidamos un momento los exámenes y nos comemos un helado, síii? – propuso Kasumi, apuntando a un puesto de helados que había por allí cerca.
- Kasumi-chan… ¬¬ - la regañó Yura, con cara de "no deberíamos perder el tiempo".
- Si ya estudiamos bastante… Además es temprano…
- Sí, tiene razón, yo voy – la apoyó Midori.
- Yo también - se sumó Rie.
- Pues yo no voy – se negó Yura, cargando la espalda contra el poste de un farol.
- ¿Por qué no? – quiso saber Rie, mientras las otras dos ya iban corriendo a comprar sus helados.
- … No me gusta el helado, simplemente eso… - contestó Yura, desviando la mirada. Los ojos de la chica le indicaron a Rie que era mejor no seguir preguntando.
- …Está bien… Yo voy con las chicas… - dijo entonces Rie, alejándose de a poco sin darle la espalda a Yura.
- Sí, ve, ve. ¬¬

Luego de que las amigas compraron sus helados, continuaron caminando por la misma calle, conversando animadamente. Le preguntaron a Rie cómo le estaba yendo con el patinaje, y comenzaron a darle algunos consejos. A decir verdad, no le estaba costando mucho patinar… Lo que se le hacía más difícil era patinar con una bandeja en la mano. Era muy complicado mantener el equilibrio de las cosas sobre ella con el movimiento. Bueno, todavía tenía algunos días para practicar. Se esforzaría mucho para ello: era un puesto de trabajo que había conseguido de pura suerte, y no podía darse el lujo de perderlo.

- Oigan… ¿No les parece que el parque está DEMASIADO vacío? – comentó Kasumi, que acababa de terminar su helado.
- Sí… Generalmente a esta hora anda bastante gente por aquí… - dijo Midori, mirando a su alrededor. Efectivamente estaba todo desierto, a excepción de las cuatro amigas.
- Buenas tardes – saludó una voz desde atrás.

Las chicas voltearon. Una chica rubia más o menos de su misma edad y unos centímetros más alta que Yura, las observaba con unos inexpresivos ojos marrones. Llevaba el cabello corto peinado casualmente y, por sus ropas, era claramente una hechicera. Usaba un vestido corto ajustado al cuerpo, una capa que le colgaba hasta las caderas, guantes y botas, todo en un tono morado, adornado con bordes dorados y algunas estrellas grandes de un metal negro. En la mano traía una vara dorada con una bola de cristal morada en la punta; ésta también llevaba una estrella negra.

- Buenas tardes… - respondió Midori - ¿Se te ofrece algo?
- En realidad sí… Vengo a buscar algo que ustedes tienen y no les pertenece. Más exactamente, lo tienes tú, Kitano-san – dijo la chica rubia, dirigiéndose a Kasumi.
- ¿Yo? Que yo recuerde no he…
- El cascabel plateado que traes en el cuello. Dámelo.
- Disculpa… ¿Ese cascabel es tuyo? – le preguntó Midori.
- Algo así. Digamos que lo comparto con otras personas.
- Bueno, entonces… - Kasumi se dispuso a desatar el hilo en que traía el cascabel, pero Yura la detuvo.
- ¡No, Kasumi-chan! No se lo des. Primero dinos quién eres, por lo menos.
- Asamiya Emiko. De todas formas, mi nombre es lo que menos importa…
- Asamiya… - repitió Yura, con una expresión de sorpresa que se borró de inmediato.
- Eso fue lo que dije. Y tú eres Tsudzuki Yura, ¿verdad? La ninfa del fuego… Se nota de sólo hablar un minuto contigo.
- ¿A qué te refieres con eso? – inquirió la aludida, ya bastante exasperada.

Emiko la miró con indiferencia y, acto seguido, se acercó con pasos lentos hacia Rie.

- Así que ésta es la famosa Miyahara Rie, la ninfa del agua… No pareces gran cosa – concluyó Emiko, luego de observarla detenidamente.
- Ninfa… Ya he oído varias veces que nos llaman así… - susurró Rie.
- ¡Ah, por fin escucho tu voz! Me han hablado mucho de ti, ¿sabes? Incluso me dijeron que debía tener cuidado contigo, que podías ser peligrosa – le contó ella, con una expresión que revelaba con claridad que, luego de verla, no creía en nada de lo que le habían advertido.
- ¿Quién te dijo eso…? Yo no sé nada de magia, si es a eso a lo que te refieres…
- Pues me dijeron que a veces se percibía un gran poder mágico a tu alrededor… ¡Ya veremos si es cierto!

Entonces se alejó flotando rápidamente hacia atrás, y la bola de cristal de la vara que traía en las manos comenzó a despedir una intensa luz violeta. Luego blandió la vara como si fuera una espada, y un arco de energía del mismo color empujó fuertemente a Rie unos metros, haciéndola caer al suelo. Yura reaccionó de inmediato, transformando su ropa al liberar su energía, y creando una llama bastante grande en cada una de sus manos. Midori y Kasumi la imitaron un instante más tarde; Rie lo intentó, pero no logró mantener la energía libre por más de 10 segundos, lo cual le causó a Emiko mucha gracia.

- Qué inútiles… Miyahara-san ni siquiera es capaz de mantener su energía fuera… - se burló ella, mirándola con desprecio – Bueno… No hay para que alargar más esta situación.

Emiko volvió a sacudir el bastón, y un nuevo arco de energía violeta golpeó a Midori y a Yura, que también salieron despedidas hacia atrás. Sus ropas volvieron a la normalidad y las llamas que tenía Yura se apagaron.

- Ah, sí, una acotación: sin un objeto de apoyo como éste, la magia es muy fácil de anular, sobre todo si no es poderosa – dijo Emiko, mirando directamente a Yura con una sonrisa de autosuficiencia.

"¿Quién es ella? ¿Por qué hace esto? ¿Por qué nos trata así? Habla como si nos conociera… Alguien le habló de nosotras… ¿Quién habrá sido? ¿Nos conocerá esa persona? ¿Y por qué nos conoce, cuál será su interés? ¿Ese cascabel? Nori-Nori dijo que tenía una fuerte aura mágica… ¿Para qué servirá? Asamiya-san… Nos mira como si fuéramos pequeñas hormigas en comparación con ella… Y… sus ojos… me da la impresión de que me odia, por alguna razón… En su mirada se nota que siente rencor por algo… ¿Pero por qué, si nosotras ni siquiera la conocemos? No la conocemos y… está haciendo daño a mis amigas por ese cascabel… ¿Tan importante será? Y dijo que no le pertenecía por completo… No debería dejar que lo tenga… Una persona que siente rencor no debería poseer ese tipo de cosas… No, tengo que impedirlo… Ni siquiera fui capaz de mantener mi energía libre, pero algo tengo que intentar… Ya basta de tener miedo a tu magia, Rie-chan…"

Inmediatamente después, Emiko desapareció y volvió a aparecer detrás de Kasumi. De un solo tirón cortó el hilo del cascabel, y se alejó flotando a gran velocidad. Kasumi cayó de rodillas por la impresión y se llevó las manos al cuello, tosiendo unas cuantas veces. En esto Yura ya se había levantado, pero por alguna razón le fue imposible volver a liberar su energía.

- ¡Devuelve ese cascabel!
- No, no… Ya dije que en parte me pertenece… - replicó Emiko, examinando de cerca el pequeño objeto – Ah, sí… Si encuentran otro como éste, simplemente entréguenlo sin resistencia… Será mejor para ustedes.

Algo que pareció una ola enorme empujó a Emiko repentinamente por un costado, y la lanzó hasta el otro lado de la calle, haciendo que el cascabel se le resbalara de la mano y rodara por la vereda. Ella se quedó unos momentos observando a Rie con los ojos muy abiertos, sin poder creer lo que acababa de suceder. La chica también estaba empapada, y la miraba casi con la misma estupefacción. Algo en su interior le hizo murmurar un "lo siento" que nadie escuchó. Midori se apresuró a recoger el cascabel, pero Emiko se le adelantó teletransportándose y, luego de echar una última mirada de desprecio a Rie, desapareció.

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Una mujer de lacio cabello blanco se hallaba sentada en medio del bosque. Entre sus finos dedos sostenía un pequeño cascabel transparente, que destellaba bajo la débil luz de la luna. Junto a ella, apoyado en un árbol, estaba de pie un hombre de larguísmo cabello azul y profundos ojos grises.

- Así que ya tenemos uno.
- Y pronto tendremos más. Sólo tenemos que cuidarnos de Miyahara. Emiko-san dijo que era cierto lo de su aura.
- Tal vez sea ella la supuesta elegida… Aunque supongo que para ti no será ningún problema… Kotono-chan.
- Claro que no. Y ya te he dicho que detesto que me llamen así – le reprendió ella, y de la nada le surgió un corte en la mejilla al joven.
- Está bien, lo siento…
- Hay tantas cosas que aún no entiendo… Lo de Miyahara… Y por otra parte están esas bolas de pelo que las acompañan…
- Supongo que Himeno-sama no desperdiciaría su energía en crear cosas sin función...
- Obviamente no… Pero bueno, más tarde nos preocupamos de eso. Ya tenemos tres partes del Yoru no Taiyou, y las demás serán igual de fáciles de conseguir. Lo que dará más trabajo será quitarle los otros dos cascabeles de poder a Kisaki… - reflexionó la mujer del cabello blanco, sacando de entre sus oscuras ropas un cascabel rojo y otro amarillo, los cuales ahora resplandecían con mucha más fuerza que la semana anterior.


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-------------Fin Capítulo 2-------------


ASDDSFDGFD este capítulo necesita una SERIA reforma >_> ODIO la escena del café, metí demasiados personajes nuevos de una sola vez, y lo peor de todo es que ni siquiera son tan necesarios... De hecho, la historia funciona de lo mejor sin ellos xD Así que voy a borrar esa escena... e insertar allí otra mucho mejor que se me ocurrió hace poco... Le dará color a la historia, síii~ *__* xD
Ah, síi… Si algo no se entiende, también me avisan, que la idea con esto del feedback es mejorar n.n

Gracias por leer~!! =3

~Izumi-chan